En la consulta de Psicología del Hospital Ascires ofrecemos una atención psicológica personalizada, adaptada a las necesidades y objetivos de cada paciente. Trabajamos desde un enfoque integral, teniendo en cuenta tanto los síntomas que presenta la persona como el contexto en el que se desarrollan.
Ofrecemos servicio de psicoterapia a adultos de forma individual, así como con parejas y familias, construyendo junto al paciente objetivos terapéuticos concretos, medibles y alcanzables.
Nuestro abordaje combina la psicoterapia sistémica, estratégica y psicoanalítica, para adaptar la intervención a las necesidades, circunstancias y objetivos de cada persona.
Cada proceso terapéutico comienza con una valoración individualizada en la que se identifican las principales dificultades y se establecen, junto al paciente, los objetivos del tratamiento.
Compromiso con el paciente
TDAH en adultos
Realizamos la evaluación y tratamiento psicológico del TDAH en adultos, mediante una valoración integral que permite analizar tanto las dificultades atencionales como otras funciones cognitivas relacionadas.
La evaluación puede incluir el estudio de:
A partir de los resultados, se establece un plan de intervención adaptado a las necesidades de cada paciente.
Abordaje psicológico de la ansiedad y la depresión
Los trastornos de ansiedad y depresivos constituyen algunos de los motivos de consulta más habituales en la consulta de Psicología.
La intervención se adapta a las características de cada persona y puede centrarse inicialmente en los síntomas que generan mayor malestar para, posteriormente, profundizar en los factores personales, emocionales o relacionales que puedan estar contribuyendo a su mantenimiento.
¿Qué tratamos en la consulta de Psicología?
En la consulta de Psicología abordamos diferentes dificultades y trastornos psicológicos en adultos, de forma individualizada y, cuando es necesario, en coordinación con otras especialidades médicas.
Algunas de las patologías y motivos de consulta que tratamos son:
Equipo de profesionales
Psicólogo General Sanitario con experiencia en el abordaje de diferentes problemas de salud mental. Su trayectoria incluye la evaluación e...
Servicios relacionados
No es necesario esperar a encontrarse mal para acudir a una consulta de psicología, el tratamiento psicológico también puede ser preventivo e iniciarse por inquietudes personales, deseo de autoconocimiento o incluso como herramienta para mejorar vínculos ya sean de pareja, amistad o cualquier otro tipo de relación.
La psicología puede ayudar a afrontar situaciones que generan malestar emocional, dificultades personales o cambios importantes en la vida.
Es recomendable consultar con un profesional cuando la ansiedad, la tristeza, el estrés, las preocupaciones, los problemas de autoestima, las dificultades en las relaciones o determinadas conductas interfieren en el bienestar, las relaciones personales, el trabajo o la vida cotidiana.
También puede ser útil acudir a un psicólogo cuando una persona siente que no consigue gestionar por sí misma una situación, repite determinados patrones que le generan malestar o quiere adquirir herramientas para afrontar mejor una dificultad.
La atención psicológica se adapta a las necesidades de cada persona y no requiere necesariamente la existencia de un trastorno psicológico o una enfermedad mental.
La terapia psicológica puede ayudar en una amplia variedad de problemas relacionados con la salud mental y el bienestar emocional. Entre los motivos de consulta más frecuentes se encuentran la ansiedad, el estrés, la depresión y otros problemas del estado de ánimo, las dificultades de autoestima, los problemas de pareja o familiares, los procesos de duelo y las dificultades para afrontar determinadas situaciones vitales.
La psicología también puede ser útil en el tratamiento de problemas relacionados con la alimentación, la imagen corporal, el sueño, determinadas conductas y otros hábitos que afectan al bienestar.
En cada caso, el psicólogo realiza una valoración individual para comprender las necesidades específicas de la persona y determinar qué tipo de tratamiento puede ser el más adecuada.
Cuando existe un problema que requiere un abordaje médico o psiquiátrico, el tratamiento psicológico puede coordinarse con otros profesionales sanitarios para ofrecer una atención integral y un abordaje desde una perspectiva interdisciplinaria.
La primera consulta de psicología permite al paciente conocer cual es el encuadre terapéutico, de que se trata el tratamiento psicológico y salvar cualquier duda relacionada con estos aspectos.
El profesional buscará conocer y entender el motivo por el que la persona solicita ayuda, comprender cómo está afectando a su vida y valorar sus necesidades para construir en conjunto con el paciente un objetivo terapéutico al cual se llegará mediante el tratamiento.
Durante esta primera sesión, el psicólogo puede preguntar por el estado emocional, los pensamientos, las conductas, las relaciones personales y otros aspectos relevantes para comprender la situación que aqueja a la persona.
No es necesario acudir con un diagnóstico ni saber exactamente qué está ocurriendo. El objetivo de la primera consulta, que en Hospital Ascires tiene una duración aproximada de 1 hora, es precisamente realizar una valoración profesional y determinar cómo puede ayudarte la terapia psicológica.
A partir de esta valoración se establece un plan de tratamiento individualizado, adaptado a las necesidades y objetivos de cada persona.
El psicoanálisis es un enfoque terapéutico que busca comprender en profundidad el origen de determinados pensamientos, emociones, conflictos y formas de relacionarse que pueden generar malestar o repetirse a lo largo de la vida.
A través de la palabra y de la relación terapéutica, el paciente puede explorar experiencias, preocupaciones, recuerdos, deseos y conflictos que pueden no ser plenamente conscientes. El objetivo es favorecer una mayor comprensión de uno mismo y de aquello que influye en la forma de pensar, sentir y actuar.
El psicoanálisis presta especial atención a la vida emocional, las experiencias personales y las relaciones con los demás, así como a los patrones que pueden repetirse y afectar al bienestar o a la vida cotidiana.
El proceso psicoanalítico es individualizado y requiere un trabajo continuado con el profesional. Su duración y frecuencia es variable dependiendo de las necesidades y objetivos de cada persona en particular.
La terapia sistémica es un enfoque de psicoterapia que ayuda a comprender las dificultades emocionales y psicológicas teniendo en cuenta las relaciones y el entorno en el que se desarrolla cada persona. Se centra en cómo las dinámicas familiares, de pareja y sociales pueden influir en la forma de pensar, sentir y actuar.
Durante la terapia se exploran los patrones de relación, comunicación y comportamiento que pueden estar generando malestar o dificultando la gestión de determinadas situaciones. El objetivo es favorecer cambios que permitan mejorar el bienestar emocional y las relaciones con los demás.
La terapia sistémica puede realizarse de forma individual, en pareja o con otros miembros de la familia, dependiendo de las necesidades de cada caso. El tratamiento se adapta a la situación y a los objetivos de cada persona.
El enfoque estratégico forma parte de un grupo de terapias pertenecientes al paradigma sistémico, este enfoque está centrado en identificar y modificar los patrones de pensamiento, comportamiento y relación que pueden estar manteniendo una dificultad o generando malestar emocional.
Durante las sesiones, el profesional analiza cómo se manifiesta el problema en el presente y qué estrategias está utilizando la persona para afrontarlo. A partir de esta comprensión, se plantean intervenciones y herramientas adaptadas a cada caso para favorecer cambios concretos y lograr así una mejoría orientada a la consecución del objetivo terapéutico previamente construido en conjunto con el paciente.
La psicoterapia estratégica puede utilizarse para abordar diferentes dificultades emocionales y psicológicas, y puede realizarse de forma individual, en pareja o en otros contextos, según las necesidades de cada persona.
La duración de un tratamiento psicológico depende del motivo de consulta, los objetivos establecidos, las características de cada persona y su evolución durante la terapia.
Algunas dificultades pueden abordarse mediante intervenciones psicológicas relativamente breves, mientras que otros problemas pueden requerir un tratamiento más prolongado y un seguimiento continuado.
Durante el proceso, el psicólogo evalúa la evolución y adapta las sesiones y las estrategias terapéuticas a las necesidades de cada paciente.
Por este motivo, no existe una duración estándar de la terapia psicológica. El objetivo es proporcionar el tratamiento necesario para conseguir una mejoría significativa y ayudar a la persona a desarrollar herramientas que pueda mantener a largo plazo.