La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que se caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa (azúcar) en sangre debido a una alteración en la producción o en la acción de la insulina, una hormona fabricada por el páncreas que permite que la glucosa entre en las células para ser utilizada como fuente de energía.
Cuando la insulina no se produce en cantidad suficiente o el organismo no la utiliza correctamente, la glucosa se acumula en la sangre, provocando una situación conocida como hiperglucemia.
Existen diferentes tipos de diabetes:
La diabetes es una enfermedad que requiere seguimiento médico continuado para prevenir complicaciones y mantener una buena calidad de vida.
«El páncreas es como un motor: se puede forzar durante una temporada, pero puede acabar fallando. Hay que protegerlo desde el inicio para evitar complicaciones futuras.» – Dr. Emilio Veintimilla, Endocrinólogo en Ascires.
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Cada caso es valorado de forma individualizada por nuestro equipo de especialistas en Endocrinología para diagnosticar la diabetes con la mayor precisión y tratarla con los mejores resultados.
Los síntomas pueden aparecer de forma progresiva, especialmente en la diabetes tipo 2, por lo que algunas personas pueden convivir con la enfermedad durante años sin saberlo.
Los síntomas más frecuentes son:
En algunos casos también pueden aparecer:
La diabetes tipo 2 puede ser asintomática durante largos periodos y detectarse en una analítica rutinaria.
Es recomendable consultar con un especialista en Endocrinología cuando:
Asimismo, las personas diagnosticadas de diabetes requieren controles periódicos para evaluar la evolución de la enfermedad y prevenir complicaciones a largo plazo.
La intervención precoz permite mejorar el control metabólico y reducir el riesgo de problemas cardiovasculares, renales, oculares y neurológicos.
Las causas varían según el tipo de diabetes.
Se produce por una reacción autoinmune que destruye las células del páncreas encargadas de fabricar insulina. Aunque su causa exacta no se conoce, intervienen factores genéticos y ambientales.
Es la forma más frecuente y está relacionada con la combinación de resistencia a la insulina y una disminución progresiva de su producción.
Los principales factores de riesgo son:
La presencia de varios de estos factores aumenta significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad.
El diagnóstico de la diabetes se realiza mediante pruebas que permiten medir los niveles de glucosa en sangre.
Las más utilizadas son:
Además del diagnóstico inicial, pueden realizarse estudios complementarios para evaluar posibles complicaciones y factores de riesgo asociados.
La detección temprana es esencial para iniciar cuanto antes las medidas terapéuticas adecuadas.
El tratamiento de la diabetes tiene como objetivo mantener los niveles de glucosa dentro de valores adecuados y prevenir complicaciones.
Constituyen la base del tratamiento en muchos pacientes:
Dependiendo del tipo de diabetes y de las características del paciente, puede incluir:
El tratamiento se adapta de forma individualizada para conseguir el mejor control metabólico posible.
La especialidad de Endocrinología desempeña un papel fundamental en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento.
El abordaje incluye:
El objetivo es ayudar al paciente a mantener una buena calidad de vida y reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo.
Aunque la diabetes tipo 1 no puede prevenirse actualmente, existen medidas eficaces para reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Se recomienda:
La adopción temprana de hábitos saludables puede retrasar o incluso evitar la aparición de diabetes tipo 2 en muchas personas.